jueves, 24 de septiembre de 2015

vicent navarro y el TTIP

En los últimos meses he estado escribiendo artículos alertando del enorme daño que el mal llamado Tratado de Libre Comercio entre EE.UU. y la Unión Europea (UE) tendrá en la sostenibilidad de la Europa Social y en la calidad democrática de estos países (ver mis artículos “Las consecuencias negativas de los anteriores tratados de libre comercio”, Público, 15.06.15; “El tratado de libre comercio entre los Estados Unidos y la Unión Europea y sus posibles impactos en la sanidad española”, Gaceta Sanitaria, junio 2015; “¿Qué se intenta con los tratados mal llamados de libre comercio?”, Público, 23.07.15). La pérdida de soberanía nacional será enorme, estableciéndose tribunales de mal llamada justicia, que tendrán mayor poder que los propios Estados. En realidad, será la victoria del gran capital sobre todo lo demás, imponiendo sus reglas sin ningún tipo de freno. Y como era de esperar, las derechas “patrióticas”, tanto en España como en Catalunya (“patrióticas” de nacionalismo opuesto), venderán la patria para favorecer los intereses de las grandes corporaciones, que serán las únicas que se beneficiarán.
Si usted, lector, cree que estoy exagerando, le sugiero que se lea el excelente artículo del Profesor John Miller (“Trans-Pacific Partnership: Corporate Power Unbound”, Dollars & Sense, julio/agosto 2015) en el que analiza el impacto de otro tratado mal llamado de libre comercio que se está también elaborando entre EE.UU. y los 12 países del Océano Pacífico (EE.UU., Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam), que colectivamente producen el 40% del Producto Interior Bruto Mundial, tratado conocido como TPP, Trans-Pacific Partnership. Es uno de los tratados que cuenta con más apoyo por parte de las mayores corporaciones que gobiernan el mundo, que lo están promoviendo activamente a través de los mayores medios de información que controlan (siendo España, donde la pluralidad de los medios es muy limitada, un claro ejemplo de ello). En EE.UU., los mayores sindicatos (AFL-CIO) se han movilizado masivamente en contra. No así el Partido Republicano y el aparato del Partido Demócrata, dirigido por la Administración Obama, que lo apoyan. En el mundo académico, la mayor figura que se opone a este tratado es el Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, y el centro de investigación económica más conocido que se opone es el Center for Economic and Policy Research (CEPR), en Washington, uno de los centros más reputados y conocidos en aquel país.
El punto clave donde ocurre la pérdida de soberanía es en el establecimiento de un tribunal que tendría la última palabra en cualquier conflicto legal entre el gobierno de un Estado (que en teoría representa a la ciudadanía de un país) y las grandes transnacionales que invierten en aquel país. Este tribunal, conocido como Investor-State Dispute Settlement (ISDS) en inglés, decidirá quién tiene razón en cualquier disputa entre un Estado y una empresa extranjera que invierta en ese país, siendo su decisión inapelable.
En realidad, los ISDS ya existen en varios tratados, también mal llamados de libre comercio. Como consecuencia de su existencia, hemos visto los siguientes casos:
  • La compañía de tabaco Phillip Morris ha llevado a los tribunales a los Estados de Uruguay y Australia, urgiendo una compensación económica por pérdidas en sus beneficios como consecuencia del descenso de ventas, resultado de la nota escrita en cada cajetilla de tabaco alertándole de los daños a su salud que le puede producir el consumo de tabaco, nota escrita que es obligatoria en aquellos países, por mandato estatal.
  • La empresa nuclear Vattenfall ha llevado a los tribunales, demandando una compensación de 3.700 millones de dólares (unos 3.500 millones de euros), al Estado alemán por la supuesta pérdida de beneficios resultante de que haya decidido disminuir su dependencia energética de la industria nuclear, después del desastre de Fukushima.
  • La compañía francesa de gestión de residuos, Veolia, ha llevado al gobierno egipcio a los tribunales por haber subido el salario mínimo de aquel país, lo que le ha supuesto un aumento de los costes, por los que la compañía urge al Estado que le compense.
Sé que es probable que el lector no se acabe de creer lo que se le viene encima con el mal llamado Tratado de Libre Comercio. Pero le aseguro que si el tratado entre EE.UU. y la UE se aprueba, verá la defensa de sus intereses como ciudadano, trabajador, consumidor y usuario, dramáticamente reducida, porque el Estado verá debilitado enormemente su poder para protegerlo. Es, sin lugar a dudas, la mayor amenaza que hoy se cierne sobre la democracia y la soberanía de los pueblos, la cual las derechas superpatriotas de siempre están dispuestas a imponer, en defensa de los intereses económicos que las financian. Son, ni más ni menos, que vendepatrias. Utilizan las banderas para defender sus intereses de clase. No hay otra manera de verlo.

basuras donosti opinion del psoe

LAS INCINERADORAS Y LA NUEVA INQUISICION
[Marzo de 2005]
Carta abierta al gerente de la Mancomunidad de Txingudi y otros
Tengo la convicción de que usted y otros gerentes de Mancomunidades de basuras que tanto defienden las bondades de la incineración no quieren dar respuesta clara a los múltiples interrogantes que suscita este preocupante y falso sistema de eliminación de basuras. Bien al contrario, su interés se centra fundamentalmente en rechazar con datos falsos la alternativa a la incineradora y, lo que es más llamativo, en dedicar su tiempo a confundir a la opinión pública.
Seré claro y directo al dirigirme a quienes apuestan por las incineradoras y no reconocen ningún margen de duda sobre los problemas, no resueltos ni aclarados ante la ciudadanía, que genera esa opción. Así, por ejemplo, me sigo preguntando cómo van a solucionar ustedes el destino y almacenamiento, con todas las medidas de seguridad necesarias, de las 21.648 toneladas por año de cenizas tóxicas que producirá su incineradora.
Me sorprendeque el propio Plan de la Diputación Foral, bendecido por Uds. sin ningún atisbo de crítica, hable de llevar “cenizas de la incineración a vertedero”, en la alternativa de incineradora planteada para las basuras de toda Gipuzkoa, excepto el área de Txingudi. Me gustaría saber si pretenden Uds. que esas cenizas se queden en San Sebastián o bien han pensado en alguna otra localidad guipuzcoana que les dé cordial acogida. En cualquier caso, estamos hablando de cenizas que deben estar sometidas a un depósito realizado en condiciones cuidadosas y con un control estricto que cumpla las Directivas Europeas.
Por otra parte, les pregunto a Uds. como defensores de esta incineradora que nos han impuesto a los donostiarras en un proceso antidemocrático y decidido desde los batzokis (hablando sin eufemismos), qué van a hacer con las escorias que produce la incineración y que, según sus propias previsiones, se elevarían a 68.479 toneladas por año. No me queda claro si pretenden echar a algún vertedero donostiarra esos residuos llamados por el Plan Foral “secundarios”, o si tienen argumentos convincentes para demostrar que toda esa escoria va a someterse a algún tipo de reciclaje. Les sugiero que indaguen ante la gerencia de la incineradora del Besós el
destino de dicho volumen de escoria. En cualquier caso, me parece un
volumen tremendo para su almacenamiento, supongo que en algún lugar de San Sebastián, por supuesto.
Lo cierto es que Uds. desvían la atención de estas cuestiones para evitar que se hable de la incineración y al mismo tiempo descalifican las plantas de biometanización y compostaje de la materia orgánica, ocultando que hay, de momento, más de veinte proyectos en desarrollo en España. ¡Deben haberse vuelto locos!
En confianza, les reconozco que la alternativa que a mí me parece más
integral y ecológica para el tratamiento de la basura, la de los ecoparques, exige la recogida selectiva de la materia orgánica. Empezando por los grandes generadores como son los restaurantes, hospitales, colegios,
mercados… y continuando, en una segunda fase, por la recogida en los
domicilios. Se trata de obtener un compost de alta calidad y creo que lo
podemos conseguir. Pero comprendo que a ustedes todo ello les quite el sueño porque les supone más trabajo y aplicar más ingenio en la solución de un problema siempre difícil, que exige corresponsabilidad institucional, pedagogía política y disciplina por parte de la ciudadanía.
Claro que resulta más fácil y cómodo dejarse llevar por la solución
incineradora que se “traga todo lo que le echen” y además les quita
complicaciones. Pero no olviden que esa costosa solución no es
especialmente motivadora para conseguir la reducción del volumen de la basura en origen, ni la activación de las políticas de reciclaje, ni una mayor colaboración de la ciudadanía. Pensarán que si todo se puede quemar, para qué esforzarse.
Lo más sorprendente de su actitud es el papel de colaboradores de la
estrategia de PNV-EA al extender la idea de que el problema de la basura en Gipuzkoa lo provoca el Alcalde de San Sebastián. ¡Ya está bien de engañar a la opinión pública! Porque pasan los meses y su incineradora no avanza, no sé si por su incapacidad o por la de los políticos que dimiten en vez de liderar las actuaciones para definir, incluso, el tipo de incineradora.
¿Qué pasa con el resultado del estudio sobre los vientos dominantes en
Arrizeta? ¿Qué ha sido del Consorcio que iban a constituir para impulsar y gestionar el proyecto? ¿Cómo y para qué se ha nombrado a un Comité de Expertos que cuando se reunió con nosotros no se habían leído los
documentos ni conocían el territorio donostiarra de Arrizeta? Recuerdo muy bien que alguno de esos expertos me pidieron disculpas por ello y
confesaron que no tenían una opinión formada sobre el Plan Incinerador.
Sé perfectamente que Uds. son los “especialistas en las basuras”, por tanto comprendo que se esfuercen en darme lecciones públicas y que yo deba aprovechar bien sus “consejos”. Pero, por favor, no pretendan convencerme, ni insistan en quemar también mi ilusión y la de muchos ciudadanos donostiarras y guipuzcoanos, echándome a la hoguera como la Santa Inquisición por encontrar una solución más sostenible, ecológica y de vanguardia para el tratamiento de la basura en Gipuzkoa. Es verdad; a mí me falta la fe que a ustedes parece sobrarles, pero les ruego que, cuando menos, respeten y estudien la opción alternativa que propongo y den una oportunidad al diálogo y al pacto cívico.
ODON ELORZA
Alcalde de Donostia-San Sebastián
-0-0-0-0-